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jueves, 5 de agosto de 2021

PLACENTA ENVEJECIDA

 

En un ciclo normal del embarazo, hacia el final del mismo, la placenta comienza a “envejecer”, ello implica que la efectividad con que aporta nutrientes y oxígeno al feto desde la circulación de la madre comienza a disminuir paulatinamente. Como mencionamos antes, es un proceso normal, pero ¿Qué
 ocurre si sucede en forma temprana?

Algo importante a considerar es que existen grados de I a III en la maduración de la placenta y estos acontecen a lo largo de la gestación como un proceso normal. Cuando la placenta alcanza sus grados de envejecimiento II o III antes de la semana 34 se habla de envejecimiento prematuro de la misma.

Si el envejecimiento o calcificación de la placenta ocurre en forma temprana, su efectividad disminuirá y por consiguiente muy probablemente se apreciará retraso en el desarrollo intrauterino del feto debido a que el aporte de nutrientes y hormonas necesarios para su desarrollo es mucho más lento. Además, debido a que la función de transmisión de oxígeno y eliminación de desechos va disminuyendo, requerirás un control estricto de tu embarazo para monitorizar la respuesta de tu bebé a esta situación, llegando incluso a requerir una inducción del parto en forma prematura para evitar que tu bebé sufra daño.

Se cree que factores que predisponen a una calcificación prematura de la placenta son:

  • Fumar

  • Diabetes.

  • Hipertensión arterial materna.

  • Enfermedades vasculares y/o renales.

  • Algunas enfermedades autoinmunes.

  • Cesáreas anteriores.

Aún teniendo en cuenta estos factores, es difícil predecir el ciclo de vida de la placenta, pero se cree que los estilos de vida saludable podrían ayudar a disminuir el riesgo. De cualquier manera, debes llevar un control prenatal estricto y constante durante la gestación para la detección temprana, ya sea de un envejecimiento de la placenta como de cualquier alteración en el desarrollo de tu bebé.

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EMBARAZO Y LA PLACENTA

 


¿Qué es la placenta? Tiene una función fundamental en el embarazo, brinda oxígeno y nutrientes al bebé en crecimiento y, además, elimina los desechos de su sangre. Se encuentra unida a la pared del útero y de ella surge el llamado cordón umbilical.

De acuerdo a la Clínica Mayo, hay muchos factores que afectan la normalidad de la placenta, dentro de los que cabe la pena mencionar:

  • Edad de la madre, en especial aquellas mayores de 40 años.

  • Rupturas del saco amniótico antes del parto.

  • Presión arterial alta.

  • Embarazos múltiples.

  • Trastornos de la coagulación en la madre.

  • Cirugías de útero anteriores al embarazo.

  • Embarazos previos con antecedentes de problemas en la placenta.

  • Consumo de sustancias, sea tabaco y/o cocaína, por ejemplo.

  • Traumatismos abdominales a causas de caídas, accidentes automovilísticos u otro tipo de golpe en la zona; los cuales aumentan el riesgo de desprendimiento de placenta.

Aunque no es algo común, los problemas que podrían afectan a la placenta son los siguientes, siendo los dos primeros los de mayor ocurrencia:

  • Desprendimiento de placenta.

  • Placenta previa.

  • Placenta adherida.

  • Placenta retenida.

La sintomatología habitual cuando hay problemas de placenta corresponde a sangrado vaginal, dolor abdominal y/o de espalda, y contracciones uterinas. Son problemas difíciles de prevenir pero para los cuales siempre es bueno tomar precauciones como control periódico prenatal con tu médico tratante y no consumir sustancias nocivas.1

1“Placenta: cómo funciona, qué es lo normal. Extraída de Placenta: cómo funciona, qué es lo normal - Mayo Clinic

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EMBARAZO Y COVID-19

 


Una publicación de la CDC, actualizada a mayo de 2021, indica que las mujeres embarazadas o con embarazo reciente poseen mayor riesgo de desarrollar una enfermedad grave por COVID-19, requerir hospitalización, cuidados intensivos e incluso uso de respirador; además, si una mujer con gestación en curso contrae la enfermedad por COVID-19 ve incrementado el riesgo de presentar un parto prematuro y de desarrollar otras complicaciones durante su embarazo como rotura prematura de membranas, restricción del crecimiento intrauterino o incluso aborto.



Por lo anteriormente descrito es razonable prestar atención a la sintomatología y otras señales para consultar; estas son:

  • Fiebre >37,8°C

  • Tos seca

  • Cansancio

  • Expectoración

  • Mialgia (dolores musculares)

  • Odinofagia (dolor al tragar)

  • Disnea (sensación de falta de aire)

  • Cefalea (dolor de cabeza)

  • Síntomas gastrointestinales

  • Antecedente de viaje o contacto con casos confirmados o personas con enfermedad respiratoria con síntomas característicos de COVID-19



El curso hospitalario o ambulatorio de la enfermedad dependerá de la gravedad de la misma; por lo tanto, aquellas pacientes de alto riesgo normalmente serán derivadas a hospitalización y corresponde a aquellas con:

  • Dificultad respiratoria

  • Hemoptisis (expectoración con sangre)

  • Dolor torácico

  • Signos de deshidratación

  • Hipotensión postural

  • Intolerancia a líquidos.

  • Confusión o lentitud mental.



Puede también que te deriven a un servicio de urgencias si caes en la categoría de paciente con riesgo moderado. Esto ocurriría si padeces de alguna comorbilidad, cursas un embarazo de alto riesgo o si no puedes llevar a cabo el cuidado y aislamiento pertinente en tu domicilio. En urgencias serás sometidas a algunos exámenes y evaluación clínica para determinar si es necesaria o no tu hospitalización.



Cuando hablamos de COVID-19 y embarazo es necesario hacer mención especial al proceso de parto. Esto es porque dependiendo de la evolución del embarazo y de la enfermedad por COVID-19 podría ser necesaria la realización de una cesárea, sobre todo si la mujer en gestación corresponde a un caso crítico de la enfermedad o se observa compromiso respiratorio materno aun cuando corresponda a un caso con enfermedad leve o moderada.



En relación a las vacunas, que es el tema de hoy en día, de acuerdo a una publicación de la CDC, se cree que es poco probable que representen un riego para personas en período de gestación, pero se reconoce que los datos actuales son limitados. Hasta ahora no se han reportado problemas para la seguridad de personas embarazadas que se vacunaron o para sus bebés. Sin embargo, si tienes dudas sobre si vacunarte o no, la CDC sugiere que consultes con tu médico tratante sobre lo siguiente:

  • La probabilidad de que te expongas al virus que causa el COVID-19.

  • Riesgos del COVID-19 para ti y para el feto o bebé.

  • Cuan bien funciona la vacuna para generar protección.

  • Efectos secundarios conocidos de la vacuna.

  • Información sobre la seguridad de vacunarse durante el embarazo.

  • Si la vacuna te permite transmitir anticuerpos al feto, si te vacunas en el tercer trimestre.



De cualquier manera, recuerda que para protegerte a ti y a los demás lo mejor es:

  • Utilizar mascarilla.

  • Mantener un metro de distancia con otras personas.

  • Evitar grandes aglomeraciones y espacios mal ventilados.

  • Lavar tus manos idealmente con agua y jabón frecuentemente.

  • Cubrir nariz y boca al toser o estornudar.

  • Limpiar y desinfectar las superficies de contacto diario.

  • Monitorizar tu salud a diario, es decir, prestar atención a los síntomas.

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PREVENCION DE RIESGOS Y EMBARAZO

 


La prevención de riesgos no solo aplica a tu trabajo, sobre todo si estas embarazada. Pero si tienes la posibilidad, asegúrate de estar bien asesorada por tu tratante y por el prevencionista de riesgos de tu empresa (si es que cuentas con ese beneficio).


Igualmente, aquí te dejo algunos consejos:

Ten cuidado con las sustancias nocivas – se conciente de ellas y evítalas; de acuerdo a la Federación de Asociaciones de Matronas de España existen ciertas sustancias que no ayudan al buen desarrollo del feto ni a la salud de la mujer embarazada y dentro ellas puedes encontrar:

      1. El tabaco, que afecta de manera directa al feto, aumentando el riesgo de problemas respiratorios, bajo peso, parto precoz y aborto.

      2. La Cafeína, que no solo esta en el café, sino también en bebidas energéticas, algunos jugos, el chocolate y el té negro. Aunque no se sabe a ciencia cierta la cantidad de cafeina que puede provocar daño, si se conoce que está asociada con aumento de riesgo de aborto, parto prematuro y bajo peso al nacer.

      3. Algunos Medicamentos también pueden afectar el embarazo, por lo cual es bueno estár en sintonía con tus tratantes y mantenerlos informados de tu condición de salud, sobre todo si padeces de alguna enfermedad que requiere tratamiento crónico.

      4. El Alcohol, que es uno de los mayores riesgos para el feto, causa daño antes e incluso después del nacimiento. El consumo durante el embarazo se relaciona directamente con el “Sindrome de Alcoholismo Fetal” que podría relacionarse con problemas como:

        • Enfermedades cardíacas

        • Malformaciones

        • Déficit atencional

        • Problemas en la placenta

        • Sangrado vaginal

        • Hiperactividad

        • Autismo.


Cuidado con pasar mucho tiempo de pie, subir o bajar escaleras y transportar cosas pesadas, temas que abordamos en las secciones de embarazo y trabajo, y demandas físicas en el embarazo.


Atención con el exceso de ruido, los sonidos son un estímulo necesario para el desarrollo del sistema nervioso central y el aprendizaje del procesamiento de los sonidos, sobre todo desde la semana 20 en adelante. De hecho, dentro del útero, tu bebé escucha los latidos de tu corazón, los ruidos del estómago e intestinos, tu voz y lo que ocurre en el exterior. Sin embargo, cuando se trata de sonidos indeseables (o ruidos) hay que poner especial atención a la intensidad y la frecuencia de los mismos. Así, las bajas frecuencias son las que llegan al feto y, por lo mismo, hay que tener cuidado con la exposición regular y prolongada a estas frecuencias. Por ejemplo, el sonido de una cortadora de césped, sierra o sonidos del tráfico en forma continua por una jornada laboral de 8 horas si el nivel del sonido es de 90-100 dB o más. Aunque no hay estudios concretos que lo comprueben, se cree que podrían afectar la audición del feto y provocar estrés.


Las vibraciones fuertes, que abarcan todo el cuerpo como es el caso cuando se manejan tractores u otras maquinarias pesadas, puede suponer un riesgo para el embarazo en el último trimestre dado que podrían provocar abortos o partos prematuros.


Las temperaturas extremas, se asocian a riesgo de aborto, parto prematuro y bajo peso al nacer; aunque las razones aún se encuentran bajo estudio; sin embargo, la recomendación actual es que las mujeres embarazadas con situaciones laborales que las lleven a estar expuestas a temperaturas extremas (mayor a 36°o menor a 0°C) debiesen modificar sus condiciones de trabajo para evitar dicho riesgo.


Como siempre recuerda que la salud y la comodidad son lo primero y que para cuidar a otros, primero debes cuidarte tu.

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EMBARAZO DE ALTO RIESGO Y REPOSO

 


Recuerda que el embarazo de alto riesgo se diagnostica cuando la salud, ya sea de la madre o fetal, se encuentra subóptima para lo que se considera un embarazo normal; afecta a cerca de un 20% de los embarazos.


Si estás cursando un embarazo de alto riesgo y te indicaron reposo, los motivos dependen del trimestre en el que te encuentres.

  • Durante el primer trimestre, que va de la semana 0 a la 12, se indica reposo si presentas sangrado o si tu sintomatología es incompatible con la vida diaria, como vómitos explosivos y en exceso pese a que te encuentras tomando el tratamiento que te dio tu tratante.

  • Durante el segundo trimestre, que va de la semana 13 a la 28, se indica reposo si presentas contracciones repetitivas, pues se asocia a trabajo de parto prematurpo y requiere más estudios, tratamiento y reposo.

  • Durante el tercer trimestre, que va de la semana 29 a la 40, también puede ser por presencia de contracciones que lleven a sospechar parto prematuro, o sangramiento.


Inmependiente del trimestre, si te indicaron reposo y estas llevándolo en casa, debes tener claro que eso indica lo siguiente:

  • Evitar levantar objetos pesados (de más de 9 kilos)

  • No realizar entrenamientos de fuerza.

  • Evitar los ejercicios extenuantes y reemplazarlos por caminatas ligeras y breves.

  • Si no estas con licencia médica, deberás cambiar tus horarios de trabajo, aunque los siguietnes consejos también aplican a tu vida diaria fuera de lo laboral:

    • No superar 40 horas semanales.

    • No realizar turnos de noche.

    • No permanecer mucho tiempo de pie.

    • No realizar trabajos físicos pesados

  • Probablemente debas suspender toda actividad sexual.


El lado oscuro del reposo absoluto tiene que ver con otros riesgos para la salud, tales como:

  • Trombosis venosa

  • Disminuciónd e la masa ósea.

  • Desacondicionamiento muscular y cardiovascular.

  • Estrés provocado por el sentimiento de culpa, es decir:

    • No es tu primer embarazo y tienes a tu cargo el cuidado de tus hijos mayores.

    • Preocupaciones por la pérdida de trabajo debido a las nuevas restricciones.

    • Preocupaciones por las finanzas familiares asociadas al aumento de consultas médicas, urgencias u hospitalarias por la condición de salud actual.


Sea cual sea el caso, si tu tratante te indicó reposo, estás en todo tu derecho que te explique los motivos de ellos y que te aconseje de la mejor manera para compaginarlo con tu día a día.

Si estás cursando estudios o tienes problemas con tu trabajo, siempre está la opción de la licencia médica de ser necesaria o de un certificado que avale los cambios que debes realizar.

Estás en todo tu derecho de pedir ayuda con el cuidado de tus hijos mayores, ya sea a tu pareja, familiares o amigos. Recuerda que cuando cuidas a otros, lo primero que debes asegurar es el cuidado de ti misma.

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jueves, 15 de julio de 2021

EMBARAZO DE ALTO RIESGO

 


Un embarazo de alto riesgo es todo aquel en el cual existe una condición, ya sea de la madre, del feto o de ambos, que pone en riesgo el curso normal esperado de la gestación. Estos factores pueden presentarse antes o durante el proceso y aumentan la posibilidad de un parto prematuro o incluso aborto.


Dentro de los factores pre-gestacionales que pueden incidir en un embarazo de alto riesgo se encuentran:

  • Edad, de acuerdo a la Clínica Mayo existen mayores riesgos durante el embarazo para mujeres mayores de 35 años.

  • Estilo de vida, que se relaciona con el consumo de sustancias nocivas para la salud tales como tabaco, alcohol y drogas ilícitas.

  • Problemas de salud, como hipertensión, obesidad, diabetes, epilepsia, trastornos en la tiroides, cardíacos o sanguíneos, asma (sin control).

  • Embarazos previos, que hubiesen cursado con complicaciones tales como pre-eclampsia o parto prematuro, por ejemplo.


Por otro lado, algunos embarazos se vuelven de alto riesgo en el transcurso de los mismos como en los casos en que hay:

  • Posición anormal de la placenta

  • Bajo crecimiento fetal

  • Grupo Rh incompatible (madre/feto).

  • Embarazo múltiple.


El sangrado durante el embarazo es la principal señal que lleva a las mujeres a consultar por una potencial complicación durante el período de gestación; pero por lo general se le considera una señal de alarma cuando acontece desde la semana 20 en adelante. No afecta a un elevado número de casos pero sí implica un riesgo de pérdida del bebé o incluso una hemorragia, pero ojo que la cantidad de sangrado no siempre indica la gravedad de la causa.


El lado bueno es que los avances médicos permiten facilitar el diagnóstico; hoy en día contamos con la ecografía que permite identificar trastornos graves que pueden causar sangrado en el último trimestre de gestación, período durante el cual la presencia de sangrado puede implicar una hospitalización para supervisar tanto a la madre como al feto, y tratarlos de ser necesario.


Si presentas sangrado en el último trimestre sin factores de riego, generalmente se lo asociará con un “inicio de trabajo de parto” siempre que involucre una pequeña descarga vaginal de sangre mezclada con moco, que es lo que se conoce como expulsión del tapón mucoso.

Por otro lado, si tu embarazo es de alto riesgo o si el sangrado es considerable, independiente de la semana de gestación, probablemente se considerarán las causas más graves pero menos frecuentes como:

  • Desprendimiento prematuro de placenta

  • Placenta previa.

  • Vasa previa.

  • Desprendimiento uterino (muy poco frecuente).


Hablaremos brevemente sobre ellos más adelante. Por ahora, lo que debes tener en cuenta es que debes acudir con tu tratante si presentas sangrado en el último trimestre de gestación.


El tratamiento siempre es tratar la causa del sangrado, pero en ciertos casos el gold standar es el reposo ya sea absoluto, que generalmente implicará hospitalización para supervisar la salud de la mujer y el feto, e intervenir de ser necesario; o relativo, si el sangrado se detiene, el cual puedes realizar en casa con licencia médica.

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domingo, 11 de julio de 2021

DEMANDAS FÍSICAS Y EMBARAZO

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De acuerdo a la CDC una demanda física se relaciona con complicaciones del embarazo como aumento de riesgo de aborto o parto prematuro. Aquí te dejo algunos consejos:



Pasar mucho tiempo de pie, ya habíamos mencionado que no es lo más recomendable, debido a los cambios físicos normales durante el embarazo como el aumento de peso, entre otros.

  • Suele suceder que las mujeres embarazadas tienden a sufrir más dolor de espalda y estar de pie por un período prolongado no es la mejor alternativa para evitarlo.

  • También ocurre que aumenta la presión en la zona pélvica y esto puede provocar dolor o molestias.

  • Si ya te encuentras en el tercer trimestre; pasar demasiado tiempo de pie podría causar un adelanto en tu fecha de parto programada.

  • Además, aumenta la hinchazón en los pies, lo que se conoce como edema (que también ocurre si pasas mucho tiempo sentada).

Si no puedes evitarlo, asegúrate de seguir los consejos que te entregué en la sección de embarazo y trabajo.


Subir escaleras, esto se relaciona más con la prevención de caídas y malestar. Subir y bajar escaleras requiere cierto esfuerzo desde el punto de vista físico y cuando estás embarazada recuerda que tu cuerpo trabaja horas extra y además está viviendo muchos cambios, así que podrías experimentar situaciones situaciones como falta de aire, pérdida de equilibrio e hinchazón en tus pies que podrían dificultar esta actividad cotidiana.


El peso, transportar y levantar peso también es considerado por la CDC como una demanda física durante el embarazo, al igual que el estar de pie por mucho tiempo. Ahora bien, en relación a la elevación y transporte de peso, es importante que sepas que no solo aplica a los objetos sino que también a las personas y un buen ejemplo de ellos es el transporte de pacientes en el área de la salud.

  • Cuando hablamos de demandas físicas, es importante que sepas que esto involucra doblarte por la cintura más de 20 veces al día o levantar objetos (o personas) más de una vez cada 5 minutos.

  • Esto podría aumentar el riesgo de aborto o parto prematuro.

  • Al estar embarazada eres más propensa a las lesiones por las diferencias de postura, balance y dificultad para mantener las cosas cerca de tu cuerpo (por razones obvias: “tu pancita”).

  • Los cambios hormonales afectan mucho más que tus emociones, como los ligamentos y las articulaciones en la espalda para acomodar al bebe en la zona pélvica; lo que hace que movilizar cosas pesadas sea bastante complejo. Y esto aplica desde mucho antes de que te VEAS EMBARAZADA.


Si tu trabajo está en esta lista, formas parte de las personas que comúnmente se ve envuelta en mucha demanda física, por lo que deberías prestar atención si estás embarazadas y apliques los consejos de la sección de embarazo y trabajo:

  • Trabajadores de la Salud.

  • Trabajadores de manufactura.

  • Construcción

  • Trabajadores de servicios (correo por ejemplo)

  • Auxiliares de vuelo

  • Bomberos

  • Cuidadores de niños.

  • Profesores.

  • Granjeros y trabajadores de invernaderos.

  • Agentes de la ley.

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TRABAJO Y EMBARAZO




Trabajar durante el embarazo no siempre es fácil y es algo que se ve cada vez más. Debemos enfrentar los síntomas del embarazo y además tratar de mantener nuestra productividad. Aquí algunos consejos de la Clínica Mayo.



  1. Al principio están las náuseas y los vómitos, y estos no te piden permiso para aparecer. Los dos mejores consejos son evitar los desencadenantes (por ejemplo, el aroma del café) y consumir colaciones con frecuencia, pero tienen que ser alimentos livianos (por ejemplo, pequeñas porciones de frutos secos, vegetales trozados como zanahorias, su galleta loca por ahí).

  2. Lo otro con lo que lidias es el cansancio, tu cuerpo está trabajando horas extra por el embarazo. ¿Qué hacer?

    • Comer alimentos ricos en hierro y en proteínas, el objetivo es reducir el riesgo de anemia por deficiencia de hierro (algo que ocurre durante el embarazo). Come vegetales de hoja verde (sobre todo acelga y espinaca), carnes rojas si toleras, cereales integrales fortificados con hierro, legumbres si toleras.

    • Toma descansos. Que sean breves y frecuentes, caminatas cortas y/o cerrar los ojos con las luces apagadas y los pies elevados (si puedes permitírtelo).

    • Consume mucho líquido. Idealmente agua, has de la botella en un escritorio tu mejor amiga (yo me compraba una de litro).

    • Reduce la actividad, y no hablo del ejercicio, sino de las diligencias. Delega lo delegable y no te sobrecargues con cosas innecesarias. A priorizar se ha dicho.

    • Realiza actividad física. Ya aclaramos que se puede hacer ejercicios y no tiene que ser algo super fitness si nunca lo has considerado en tu vida. Con una buena caminata podrás aumentar tu energía a la larga.

    • No te desveles. Dormir es imprescindible, y no porque después no podrás hacerlo sino porque el cuerpo necesita descansar. Prefiere recostarte sobre el lado izquierdo para maximizar el flujo de sangre al bebé y aliviar la hinchazón. A la larga terminaras con cojines entre las piernas y otro para la panza.

  1. Comodidad ante todo. Ya sea de pie, sentada o al movilizarte. Sobre todo si ya estás en la recta final del embarazo. Un buen consejo es que si estas recién comenzando, comienza a planificar cómo te las arreglaras para realizar ciertas cosas como entrar y salir de la ducha o ir al baño.

        • Si tienes que pasar mucho tiempo sentada asegúrate de conseguir un soporte extra en la espalda (puede ser un cojín), sobre todo para cuando ya tengas bastante panza. También mantén las piernas elevadas y movilízalas porque así evitaras la hinchazón.

        • Si por el contrario, tienes que estar mucho de pie, es bueno contar con un cajón o algo que te permita elevar un pie sobre el otro (como un escalón de escalera) para mayor comodidad de tu cadera. Usa zapatos cómodos (que ni se te ocurra el tacón alto) y asegúrate de usar medias anti-compresivas (también aplica si pasas mucho sentada).

        • Si por el contrario tienes que agacharte y ponerte de pie muy seguido (o en cualquier momento), ojo con las caídas pues el eje de equilibrio va cambiando. Dobla las rodillas, no la cintura (o te irás de punta); mantén la carga siempre cerca de tu cuerpo y levántate con las piernas o tu espalda sufrirá las consecuencias.

  1. Controla el estrés. Fácil de decir y difícil de aplicar, pero considera que estás cuidándote a ti y a tu retoño. Tres simples pasos:

  1. Toma el control. Haz listas de tareas y a priorizar se ha dicho. Recuerda el dicho “quien mucho abarca, poco aprieta”.

  2. Háblalo con alguien. Verbaliza tu frustración con alguien que de apoye (porque eso abunda cuando trabajas embarazada).

  3. Relájate. Respiraciones, meditación, yoga prenatal. Lo que te sea más útil.


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VIAJES Y EMBARAZO

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¡Claro que puedes! Aunque siempre en acuerdo con tu tratante. Muchas mujeres embarazadas debemos tomar ciertas precauciones al momento de viajar y todo depende de nuestro estado de salud y el de nuestro retoño durante la gestación.

Dejaremos las condiciones especiales de lado por el momento, y nos centraremos en las generalidades.

Se puede viajar siempre que el/la ginecólogo/a lo autorice, porque lamentablemente es algo que deberás consultar. Hasta ciertas semanas y pasadas ciertas semanas no siempre es recomendable realizar viajes extenuantes. El ritmo de viaje por tierra, sea automóvil, tren y en mayor manera bus, es incómodo sobre todo por la posición (más aún si ya tienes bastante panza), debes realizar muchas paradas para ir a orinar, se te hinchan las piernas y todo te molesta. En avión es más o menos lo mismo.

Uno de los mayores problemas con los viajes mayores a cuatro horas es el riesgo de trombosis venosa profunda (algo que definitivamente no quieres vivir en tu embarazo). Esto ocurre porque permaneces sentada por tiempo prolongado en un espacio reducido; entonces, a mayor tiempo inmóvil, mayor riesgo de TVP. Aunque generalmente el coágulo se disuelve solo, en ocasiones trae complicaciones poco gratas e incluso mortales. El lado bueno es que hay muchas medidas de prevención:

  • Puedes deambular por el pasillo (en trenes y aviones) o hacer paradas para ello en automóvil (no tanto así en el bus, pero puedes hacer ejercicios de flexión y extensión de extremidades).

  • Complementas con uso de medias compresivas (son incómodas, pero créeme que lo agradecerás).

Lo genial de los viajes en avión (y de cualquier otro tipo) es que a todo el mundo, excepto a los extremadamente amargos en la vida, le causan ternura las mujeres embarazadas; ¿Qué tiene de bueno eso?, la atención recibida: más agua, más golosinas, más sonrisas, ceden el lugar en la fila del baño (lo que una embarazada agradecerá hasta el fin de los tiempos); además todos quieren conversar y saber de tu estado.


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EJERCICIO Y EMBARAZO

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Si, puedes. Pero con precaución.

Si eres de las que siempre realiza actividad física no hay problema con continuar haciéndolo durante tu embarazo; naturalmente debes informar a tu tratante de tu nivel de actividad, pues en ocasiones es necesario bajar la intensidad, sobre todo si tienes riesgo de pérdida.

Si eres de las no suele realizar actividad, que no se te venga a ocurrir correr una maratón o prepararte para ello durante el embarazo, por ejemplo. Está bien que quieras controlar el aumento de peso con algo sano como la actividad física, nunca está mal, pero debes ser moderada y responsable con la intensidad de la misma. Nadie te dice que te la pases sentada, pero si nunca has movido un dedo, quizás debas comenzar como los principiantes y siempre con asesoría profesional.


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domingo, 4 de julio de 2021

COMER POR DOS

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No.

Tienes que comer para dos, no por dos; algo que definitivamente es diferente y apunta al hecho de que debes alimentarte bien y de forma equilibrada.

Si no quieres subir mucho de peso, desde ya va la advertencia de que es una pésima idea seguir dietas para ello durante el embarazo. No solo lidias con el hecho de que te vienen deseos de comer cosas “extrañas” (lo que muchos llaman antojos); sino que también, durante el embarazo, el cuerpo saca los nutrientes necesarios para el desarrollo del feto de tu propia dieta, así que, a comer bien y sano. Si el cuerpo te pide, tú dale, pero con moderación.

No es para nada mito de que hay un límite de aumento de peso durante la gestación, y esto varía dependiendo del peso inicial al momento de quedar embarazada, además de tu condición de salud basal. Así que no abuses de la comida tampoco. Recuerda que existen algunas enfermedades con las que se debe tener especial precaución, tales como: diabetes (ya sea gestacional o pre-gestacional) e hipertensión, entre otras.

Siempre es bueno estar en sintonía con tu tratante y mantenerle informado de tu condición de salud al inicio y durante el embarazo.

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viernes, 2 de julio de 2021

TIPO DE NACIMIENTO

 

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Optar entre parto vaginal y cesárea para muchas es todo un lío, pero para otras no tanto. En otra oportunidad discutiremos los beneficios de uno u otro procedimiento, pero por ahora, si tienes claro o alguna idea de lo que quieres, hay algo que tienes que saber.

No todos los médicos presiden partos vaginales, y no todos cesáreas. Es bueno que discutas con tu ginecólogo/a el tipo de nacimiento que suele presidir pues, aunque suene extraño, muchos especialistas tienen preferencias y no quieres encontrarte al final de tu embarazo con un tratante que solo realiza cesáreas cuando tu quieres un parto vaginal o viceversa.

 

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Salud y Cosas - Embarazo - Ejercicio

Bienvenidos estimados lectores. Aquí les dejo la video cápsula de Salud y Cosas correspondiente a la sección embarazo. En esta oportunidad s...