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jueves, 15 de julio de 2021

EMBARAZO DE ALTO RIESGO

 


Un embarazo de alto riesgo es todo aquel en el cual existe una condición, ya sea de la madre, del feto o de ambos, que pone en riesgo el curso normal esperado de la gestación. Estos factores pueden presentarse antes o durante el proceso y aumentan la posibilidad de un parto prematuro o incluso aborto.


Dentro de los factores pre-gestacionales que pueden incidir en un embarazo de alto riesgo se encuentran:

  • Edad, de acuerdo a la Clínica Mayo existen mayores riesgos durante el embarazo para mujeres mayores de 35 años.

  • Estilo de vida, que se relaciona con el consumo de sustancias nocivas para la salud tales como tabaco, alcohol y drogas ilícitas.

  • Problemas de salud, como hipertensión, obesidad, diabetes, epilepsia, trastornos en la tiroides, cardíacos o sanguíneos, asma (sin control).

  • Embarazos previos, que hubiesen cursado con complicaciones tales como pre-eclampsia o parto prematuro, por ejemplo.


Por otro lado, algunos embarazos se vuelven de alto riesgo en el transcurso de los mismos como en los casos en que hay:

  • Posición anormal de la placenta

  • Bajo crecimiento fetal

  • Grupo Rh incompatible (madre/feto).

  • Embarazo múltiple.


El sangrado durante el embarazo es la principal señal que lleva a las mujeres a consultar por una potencial complicación durante el período de gestación; pero por lo general se le considera una señal de alarma cuando acontece desde la semana 20 en adelante. No afecta a un elevado número de casos pero sí implica un riesgo de pérdida del bebé o incluso una hemorragia, pero ojo que la cantidad de sangrado no siempre indica la gravedad de la causa.


El lado bueno es que los avances médicos permiten facilitar el diagnóstico; hoy en día contamos con la ecografía que permite identificar trastornos graves que pueden causar sangrado en el último trimestre de gestación, período durante el cual la presencia de sangrado puede implicar una hospitalización para supervisar tanto a la madre como al feto, y tratarlos de ser necesario.


Si presentas sangrado en el último trimestre sin factores de riego, generalmente se lo asociará con un “inicio de trabajo de parto” siempre que involucre una pequeña descarga vaginal de sangre mezclada con moco, que es lo que se conoce como expulsión del tapón mucoso.

Por otro lado, si tu embarazo es de alto riesgo o si el sangrado es considerable, independiente de la semana de gestación, probablemente se considerarán las causas más graves pero menos frecuentes como:

  • Desprendimiento prematuro de placenta

  • Placenta previa.

  • Vasa previa.

  • Desprendimiento uterino (muy poco frecuente).


Hablaremos brevemente sobre ellos más adelante. Por ahora, lo que debes tener en cuenta es que debes acudir con tu tratante si presentas sangrado en el último trimestre de gestación.


El tratamiento siempre es tratar la causa del sangrado, pero en ciertos casos el gold standar es el reposo ya sea absoluto, que generalmente implicará hospitalización para supervisar la salud de la mujer y el feto, e intervenir de ser necesario; o relativo, si el sangrado se detiene, el cual puedes realizar en casa con licencia médica.

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domingo, 11 de julio de 2021

DEMANDAS FÍSICAS Y EMBARAZO

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De acuerdo a la CDC una demanda física se relaciona con complicaciones del embarazo como aumento de riesgo de aborto o parto prematuro. Aquí te dejo algunos consejos:



Pasar mucho tiempo de pie, ya habíamos mencionado que no es lo más recomendable, debido a los cambios físicos normales durante el embarazo como el aumento de peso, entre otros.

  • Suele suceder que las mujeres embarazadas tienden a sufrir más dolor de espalda y estar de pie por un período prolongado no es la mejor alternativa para evitarlo.

  • También ocurre que aumenta la presión en la zona pélvica y esto puede provocar dolor o molestias.

  • Si ya te encuentras en el tercer trimestre; pasar demasiado tiempo de pie podría causar un adelanto en tu fecha de parto programada.

  • Además, aumenta la hinchazón en los pies, lo que se conoce como edema (que también ocurre si pasas mucho tiempo sentada).

Si no puedes evitarlo, asegúrate de seguir los consejos que te entregué en la sección de embarazo y trabajo.


Subir escaleras, esto se relaciona más con la prevención de caídas y malestar. Subir y bajar escaleras requiere cierto esfuerzo desde el punto de vista físico y cuando estás embarazada recuerda que tu cuerpo trabaja horas extra y además está viviendo muchos cambios, así que podrías experimentar situaciones situaciones como falta de aire, pérdida de equilibrio e hinchazón en tus pies que podrían dificultar esta actividad cotidiana.


El peso, transportar y levantar peso también es considerado por la CDC como una demanda física durante el embarazo, al igual que el estar de pie por mucho tiempo. Ahora bien, en relación a la elevación y transporte de peso, es importante que sepas que no solo aplica a los objetos sino que también a las personas y un buen ejemplo de ellos es el transporte de pacientes en el área de la salud.

  • Cuando hablamos de demandas físicas, es importante que sepas que esto involucra doblarte por la cintura más de 20 veces al día o levantar objetos (o personas) más de una vez cada 5 minutos.

  • Esto podría aumentar el riesgo de aborto o parto prematuro.

  • Al estar embarazada eres más propensa a las lesiones por las diferencias de postura, balance y dificultad para mantener las cosas cerca de tu cuerpo (por razones obvias: “tu pancita”).

  • Los cambios hormonales afectan mucho más que tus emociones, como los ligamentos y las articulaciones en la espalda para acomodar al bebe en la zona pélvica; lo que hace que movilizar cosas pesadas sea bastante complejo. Y esto aplica desde mucho antes de que te VEAS EMBARAZADA.


Si tu trabajo está en esta lista, formas parte de las personas que comúnmente se ve envuelta en mucha demanda física, por lo que deberías prestar atención si estás embarazadas y apliques los consejos de la sección de embarazo y trabajo:

  • Trabajadores de la Salud.

  • Trabajadores de manufactura.

  • Construcción

  • Trabajadores de servicios (correo por ejemplo)

  • Auxiliares de vuelo

  • Bomberos

  • Cuidadores de niños.

  • Profesores.

  • Granjeros y trabajadores de invernaderos.

  • Agentes de la ley.

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TRABAJO Y EMBARAZO




Trabajar durante el embarazo no siempre es fácil y es algo que se ve cada vez más. Debemos enfrentar los síntomas del embarazo y además tratar de mantener nuestra productividad. Aquí algunos consejos de la Clínica Mayo.



  1. Al principio están las náuseas y los vómitos, y estos no te piden permiso para aparecer. Los dos mejores consejos son evitar los desencadenantes (por ejemplo, el aroma del café) y consumir colaciones con frecuencia, pero tienen que ser alimentos livianos (por ejemplo, pequeñas porciones de frutos secos, vegetales trozados como zanahorias, su galleta loca por ahí).

  2. Lo otro con lo que lidias es el cansancio, tu cuerpo está trabajando horas extra por el embarazo. ¿Qué hacer?

    • Comer alimentos ricos en hierro y en proteínas, el objetivo es reducir el riesgo de anemia por deficiencia de hierro (algo que ocurre durante el embarazo). Come vegetales de hoja verde (sobre todo acelga y espinaca), carnes rojas si toleras, cereales integrales fortificados con hierro, legumbres si toleras.

    • Toma descansos. Que sean breves y frecuentes, caminatas cortas y/o cerrar los ojos con las luces apagadas y los pies elevados (si puedes permitírtelo).

    • Consume mucho líquido. Idealmente agua, has de la botella en un escritorio tu mejor amiga (yo me compraba una de litro).

    • Reduce la actividad, y no hablo del ejercicio, sino de las diligencias. Delega lo delegable y no te sobrecargues con cosas innecesarias. A priorizar se ha dicho.

    • Realiza actividad física. Ya aclaramos que se puede hacer ejercicios y no tiene que ser algo super fitness si nunca lo has considerado en tu vida. Con una buena caminata podrás aumentar tu energía a la larga.

    • No te desveles. Dormir es imprescindible, y no porque después no podrás hacerlo sino porque el cuerpo necesita descansar. Prefiere recostarte sobre el lado izquierdo para maximizar el flujo de sangre al bebé y aliviar la hinchazón. A la larga terminaras con cojines entre las piernas y otro para la panza.

  1. Comodidad ante todo. Ya sea de pie, sentada o al movilizarte. Sobre todo si ya estás en la recta final del embarazo. Un buen consejo es que si estas recién comenzando, comienza a planificar cómo te las arreglaras para realizar ciertas cosas como entrar y salir de la ducha o ir al baño.

        • Si tienes que pasar mucho tiempo sentada asegúrate de conseguir un soporte extra en la espalda (puede ser un cojín), sobre todo para cuando ya tengas bastante panza. También mantén las piernas elevadas y movilízalas porque así evitaras la hinchazón.

        • Si por el contrario, tienes que estar mucho de pie, es bueno contar con un cajón o algo que te permita elevar un pie sobre el otro (como un escalón de escalera) para mayor comodidad de tu cadera. Usa zapatos cómodos (que ni se te ocurra el tacón alto) y asegúrate de usar medias anti-compresivas (también aplica si pasas mucho sentada).

        • Si por el contrario tienes que agacharte y ponerte de pie muy seguido (o en cualquier momento), ojo con las caídas pues el eje de equilibrio va cambiando. Dobla las rodillas, no la cintura (o te irás de punta); mantén la carga siempre cerca de tu cuerpo y levántate con las piernas o tu espalda sufrirá las consecuencias.

  1. Controla el estrés. Fácil de decir y difícil de aplicar, pero considera que estás cuidándote a ti y a tu retoño. Tres simples pasos:

  1. Toma el control. Haz listas de tareas y a priorizar se ha dicho. Recuerda el dicho “quien mucho abarca, poco aprieta”.

  2. Háblalo con alguien. Verbaliza tu frustración con alguien que de apoye (porque eso abunda cuando trabajas embarazada).

  3. Relájate. Respiraciones, meditación, yoga prenatal. Lo que te sea más útil.


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VIAJES Y EMBARAZO

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¡Claro que puedes! Aunque siempre en acuerdo con tu tratante. Muchas mujeres embarazadas debemos tomar ciertas precauciones al momento de viajar y todo depende de nuestro estado de salud y el de nuestro retoño durante la gestación.

Dejaremos las condiciones especiales de lado por el momento, y nos centraremos en las generalidades.

Se puede viajar siempre que el/la ginecólogo/a lo autorice, porque lamentablemente es algo que deberás consultar. Hasta ciertas semanas y pasadas ciertas semanas no siempre es recomendable realizar viajes extenuantes. El ritmo de viaje por tierra, sea automóvil, tren y en mayor manera bus, es incómodo sobre todo por la posición (más aún si ya tienes bastante panza), debes realizar muchas paradas para ir a orinar, se te hinchan las piernas y todo te molesta. En avión es más o menos lo mismo.

Uno de los mayores problemas con los viajes mayores a cuatro horas es el riesgo de trombosis venosa profunda (algo que definitivamente no quieres vivir en tu embarazo). Esto ocurre porque permaneces sentada por tiempo prolongado en un espacio reducido; entonces, a mayor tiempo inmóvil, mayor riesgo de TVP. Aunque generalmente el coágulo se disuelve solo, en ocasiones trae complicaciones poco gratas e incluso mortales. El lado bueno es que hay muchas medidas de prevención:

  • Puedes deambular por el pasillo (en trenes y aviones) o hacer paradas para ello en automóvil (no tanto así en el bus, pero puedes hacer ejercicios de flexión y extensión de extremidades).

  • Complementas con uso de medias compresivas (son incómodas, pero créeme que lo agradecerás).

Lo genial de los viajes en avión (y de cualquier otro tipo) es que a todo el mundo, excepto a los extremadamente amargos en la vida, le causan ternura las mujeres embarazadas; ¿Qué tiene de bueno eso?, la atención recibida: más agua, más golosinas, más sonrisas, ceden el lugar en la fila del baño (lo que una embarazada agradecerá hasta el fin de los tiempos); además todos quieren conversar y saber de tu estado.


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EJERCICIO Y EMBARAZO

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Si, puedes. Pero con precaución.

Si eres de las que siempre realiza actividad física no hay problema con continuar haciéndolo durante tu embarazo; naturalmente debes informar a tu tratante de tu nivel de actividad, pues en ocasiones es necesario bajar la intensidad, sobre todo si tienes riesgo de pérdida.

Si eres de las no suele realizar actividad, que no se te venga a ocurrir correr una maratón o prepararte para ello durante el embarazo, por ejemplo. Está bien que quieras controlar el aumento de peso con algo sano como la actividad física, nunca está mal, pero debes ser moderada y responsable con la intensidad de la misma. Nadie te dice que te la pases sentada, pero si nunca has movido un dedo, quizás debas comenzar como los principiantes y siempre con asesoría profesional.


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domingo, 4 de julio de 2021

COMER POR DOS

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No.

Tienes que comer para dos, no por dos; algo que definitivamente es diferente y apunta al hecho de que debes alimentarte bien y de forma equilibrada.

Si no quieres subir mucho de peso, desde ya va la advertencia de que es una pésima idea seguir dietas para ello durante el embarazo. No solo lidias con el hecho de que te vienen deseos de comer cosas “extrañas” (lo que muchos llaman antojos); sino que también, durante el embarazo, el cuerpo saca los nutrientes necesarios para el desarrollo del feto de tu propia dieta, así que, a comer bien y sano. Si el cuerpo te pide, tú dale, pero con moderación.

No es para nada mito de que hay un límite de aumento de peso durante la gestación, y esto varía dependiendo del peso inicial al momento de quedar embarazada, además de tu condición de salud basal. Así que no abuses de la comida tampoco. Recuerda que existen algunas enfermedades con las que se debe tener especial precaución, tales como: diabetes (ya sea gestacional o pre-gestacional) e hipertensión, entre otras.

Siempre es bueno estar en sintonía con tu tratante y mantenerle informado de tu condición de salud al inicio y durante el embarazo.

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viernes, 2 de julio de 2021

TIPO DE NACIMIENTO

 

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Optar entre parto vaginal y cesárea para muchas es todo un lío, pero para otras no tanto. En otra oportunidad discutiremos los beneficios de uno u otro procedimiento, pero por ahora, si tienes claro o alguna idea de lo que quieres, hay algo que tienes que saber.

No todos los médicos presiden partos vaginales, y no todos cesáreas. Es bueno que discutas con tu ginecólogo/a el tipo de nacimiento que suele presidir pues, aunque suene extraño, muchos especialistas tienen preferencias y no quieres encontrarte al final de tu embarazo con un tratante que solo realiza cesáreas cuando tu quieres un parto vaginal o viceversa.

 

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Salud y Cosas - Embarazo - Ejercicio

Bienvenidos estimados lectores. Aquí les dejo la video cápsula de Salud y Cosas correspondiente a la sección embarazo. En esta oportunidad s...